|
“El proyecto tiene dos grandes columnas. Una es el
aporte económico, que va a ayudar a Cicale a fortalecer
su área informática. Y la otra es la que tiene que ver
con la difusión del servicio”, precisó Miguel Esquivo,
integrante del equipo de voluntarios de Telefónica que
colabora con la iniciativa. Además, la Fundación
colaborará con la OSC para que pueda renovar los equipos
informáticos utilizados en toda la cadena de producción
de los audiolibros, incluyendo la adquisición de insumos
y la financiación de los servicios de locutores, entre
otros.
Asiduo lector y poseedor de una
biblioteca de más de 1500 títulos, no se resignó a
abandonar ese hábito debido al surgimiento de una
enfermedad que le afectó seriamente la visión. Al
contrario, tomando esa imposibilidad como impulso,
Carlos Coimbra se propuso seguir disfrutando de la
lectura, y exploró caminos alternativos para concretar
esa meta, que finalmente lo condujeron a la creación de
una biblioteca bajo una novedosa técnica: libros
grabados en formato de audio comprimido.
Así fue
como se creó el Centro Iberoamericano Cultural de Audio
lectura y Educación (Cicale). Según explicó su propio
fundador a RIS-Argentina , el sistema de
audiolibros se diferencia de otras bibliotecas porque
cuenta con una colección de publicaciones comprimidas en
formato MP3.
“La ventaja de contar con material
en archivo digital es que no suelen dañarse tan rápido
como los cassetes. Además, casi ninguna de las
bibliotecas digitalizadas que existen en la actualidad
disponen de libros en formato comprimido, entonces
volcar un texto de más de 1000 páginas en audio puede
demandar hasta 15 CD, que para la personas con
discapacidad visual o motriz, suele resultar engorroso”,
comentó Coimbra.
“Queremos fomentar la
aplicación de metodologías más sencillas que las
actuales, no para restar o confrontar dispositivos, sino
para complementarlos - subrayó -. Para que, adaptando el
canal lectura, que les está naturalmente vedado, las
personas con discapacidad visual puedan acceder
igualmente a ese vehículo fundamental para su
integración.”
Fundada en 2005, la biblioteca de
Cicale ya cuenta con alrededor de 900 obras leídas por
narradores profesionales o por sus propios autores y en
distintos idiomas. El material es el resultado de
donaciones de vecinos y voluntarios. Las personas que
quieran colaborar con obras en formato cassete, también
pueden hacerlo puesto que la entidad se encarga de
digitalizarlo.
Pero si bien este proyecto es una
de las piezas clave en la tarea de la OSC, no es el
único que desarrolla. Así, en el partido bonaerense de
Vicente López, Cicale organiza actividades culturales
con el fin de generar recursos para sostener sus
programas. En ese sentido, cuenta con la colaboración
del grupo actoral Sin Telón -actúa a beneficio de las
instituciones que lo soliciten-, que desarrolla sus
obras a través de la técnica de teatro leído. Así, el
grupo graba las obras y donan los cassettes a distintas
bibliotecas para personas ciegas. (Por Rosalía
Costantino) |